El Mono del Sagüé
Bertoldo y Lamberto, dos monjes desnaturalizados
y brujos, se han alzado con el gobierno de un
monasterio benedictino en el corazón de EEUU.
Conspiran con el fin de establecer una sociedad
secreta contra la autoridad romana.
El novicio J. los descubre. Al huir del monasterio,
el joven resulta alcanzado por una maldición de sangre
de gallina negra y queda transformado en mono tití.
Después de sufrir por la selva y la ciudad, el mono
encuentra amparo en casa de una buena mujer de Miami.
Ella sufre, a su vez, de una larga y cruenta abominación
matrimonial. Ambos buscan, y obtienen, la ayuda
del Padre Juan, un sacerdote exorcista que deshace el
anatema: el muchacho recobra su forma humana y la vida
de la mal casada se compone.
Pero los enemigos del antiguo seminarista lo persiguen.
Reclutan aliados en Miami para hallarlo y suprimirlo.
El ex novicio J. los denuncia ante el Padre Juan, quien
apela al Vaticano.
El Padre Antonio llega a Miami en calidad de Nuncio Papal.
Lo acompañan otros dos jesuitas. Su cometido es
desentrañar la presunta herejía del monasterio. El antiguo
novicio y el Padre Juan se les unen.
Por circunstancias del caso, la joven y bella Madre Superiora
de un convento muy ligado al monasterio se une al ex novicio
J. para resolver la quisicosa. De las pesquisas emergen
secretos comprometedores para la Iglesia y peligros
insospechados para ambos jóvenes.