I. EXPOSICIÓN BREVE
María es Madre de Dios y cooperadora de su
Hijo desde la Encarnación hasta el Calvario y siempre. Junto a la cruz, que nace de
la M, aparecen además en el reverso de la Medalla los dos corazones, el
de Jesús y el de María unidos intimamente y sustentando símbolos de amor y dolor.
La
Cruz significa la persona de Cristo y su obra redentora y el modo doloroso
de la redención.
La letra M significa la persona de María y su cooperación
a la redención de Cristo y el modo doloroso de realizarla.
En María es importante
tanto el haber sido Madre de Cristo como el haber sido la primera y mejor de sus
discìpulos, haber recibido la semilla de la Palabra y haberla hecho fructificar. María
es nuestro modelo en el discípulado cristiano: escuchó la Palabra de Dios y la puso
en práctica.
II. LECTURA DE LOS ESCRITOS DE SANTA CATALINA LABOURÉ
Despues
de haber contemplado aquel cuadro, me pareció que daba la vuelta. Fue entonces cuando
vi el reverso de la Medalla. Inquieta por saber lo que había que poner en el reverso
de la Medalla, después de muchas oraciones, un día, en la meditación, me pareció oír una
voz que me
decía: "La M y los dos corazones dicen bastante".
III.
LO QUE DICE LA IGLESIA
La función de María con relación a la Iglesia es inseparable de su unión con Cristo,
deriva
directamente de ella. "Esta unión de la Madre con el Hijo en la obra de
la
salvación se manifiesta desde el momento de la concepción virginal de Cristo
hasta
su muerte".
(Catecismo de la Iglesia Católica, 964)
María está junto a la Cruz de su Hijo. El Concilio afirma que esto sucedió
"no
sin designio divino": "se condolió vehementemente con su Unigénito y
se
asoció con corazón maternal a su sacrificio, consintiendo con amor en la
inmolación
de la víctima engendrada por Ella misma"; de este modo María
"mantuvo
fielmente la unión con su Hijo hasta la Cruz": la unión por medio
de la fe,
la misma fe con la que había acogido la revelación del ángel en el
momento de la
anunciación.
(Redemptoris Mater, 18)
IV. LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS
Génesis 3, 1.6.9-15
Evangelio de Lucas 2, 21-35
V. PARA LA REFLEXIÓN
1. ¿Cómo cooperas tú a la obra de la savlación
a ejemplo de María?
2. ¿Estás unida/o a Jesús en la alegría y en el dolor tal y
como lo estuvo María?
3. ¿Cómo haces fructificar la Palabra de Dios en tu vida
diaria?
4. Cuando el Señor te manda las cruces ... del dolor, la incomprensión,
de la injusticia, del
sufrimiento ... ¿cómo las aceptas ?